
Sí, sus miradas derriten y esa cola que se mueve suavemente de lado a lado te hace sentir relajado. Pero no te dejes engañar, la cola en movimiento significa que el minino está observando su presa con intención de atacar en cualquier momento. Y si la mirada está fija en ti ¡la presa eres tú! Antes de que el encuentro termine en sangre (que definitivamente será la tuya), mi recomendación es que salgas de su camino y lo dejes tranquilo hasta que se calme o encuentre una nueva víctima, preferiblemente un juguete. Evita quedar marcado por un zarpazo gatuno, conocer el lenguaje felino te ayudará a preservar tu cuerpo y entender los movimientos de tu gato, tanto los agresivos como los cariñosos. Créeme, esta lección será tan divertida como educativa.
Foto: Verónica Cano
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