Muchos son falderos, otros huyen tan pronto sienten tu intención de agarrarlos. Pero es importante saber cómo hacerlo tanto para rescatarlo en alguna emergencia, colocarlo en su jaula o disfrutar de una buena sesión de cariños.
Lo primero que debes tener en cuenta es que a tu gato no le gustan los movimientos abruptos. Ve suavemente y con cuidado para evitar que salga corriendo a esconderse.
1. Por lo general los gatos prefieren mantenerse en posición de alerta. Nada de cargarlos con su barriga al aire cual bebés. Coloca tu mano debajo de su estómago, rodeando con tu brazo sus patas traseras.
2. Utiliza tu otra mano para colocarlo cerca de tu pecho.
NOTA: Tu gato siempre tiene un tigre por dentro. Si te muerde o araña mientras lo agarras, no trates de soltarte. Lo verá como su presa tratando de escapar por lo que morderá más fuerte. Deja tu brazo tranquilo. Al ver que no hay lucha, tu gato te soltará.

